En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el exsubsecretario del Interior y abogado constitucionalista, Jorge Correa Sutil, abordó el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional del Gobierno y la ofensiva que prepara la oposición ante el Tribunal Constitucional (TC).
Parte de la justificación para llevar la megareforma del Gobierno al TC responde a la amplia diversidad de temas que aborda, se indica que los proyectos debieran tener objetivos bien delimitados. Al respecto, indicó que “de los tres vicios de inconstitucionalidad, a mí me parece que hay dos que no tienen fundamento y este es uno”.
“La Constitución efectivamente busca proyectos que no sean demasiado dispersos, pero lo que prohíbe taxativamente es que una iniciativa que ya ha entrado al Congreso sea añadida con ideas que no correspondan a los conceptos matrices de la misma (…) Entonces, si nosotros decimos que la Constitución es un texto, lo prohibido es sólo que las indicaciones lo desordenen, no que el proyecto entre con varias ideas matrices”, explicó.
A pesar de lo anterior, Correa aseguró que sí es “deseable” que los proyectos de ley no contengan tantos temas distintos. “Yo creo que en un sentido finalista uno podría decir que la Constitución busca que no tengan varias ideas, pero ciertamente lo prohibido es el otro vicio. Uno puede desear que la Constitución dijera, pero no dice”, agregó.
Si bien, desde su análisis, no se trata de una práctica inconstitucional, sí resulta negativa para el debate parlamentario. “A futuro la Constitución debería suprimir esta práctica, que es inconveniente, porque no se produce una buena discusión, no entran todas las comisiones que tienen que entrar, no se hace con los tiempos necesarios, se están juntando peras con manzanas”, dijo.
“A mí me parece, desde todo punto de vista, inconveniente, pero no es inconstitucional. No todo lo que es inconveniente es inconstitucional”, finalizó.

El abogado también analizó las críticas por el eventual favorecimiento de ministros a través de la ley miscelánea y el conflicto de interés que eso generaría. “Mire, yo creo que el eventual conflicto de interés produce sobre el ministro una responsabilidad. Él sería culpable de un ilícito, que es tener conflictos de interés y no manifestarlos, y hacer cosas que valen su propio beneficio. Pero eso no mancha el proyecto como inconstitucional. Ese argumento yo creo que no tiene fundamento alguno”, señaló.
“Puede ser una buena crítica, puede ser una importante razón para sancionar al ministro de Estado, pero es el ministro responsable del conflicto de interés, el proyecto no tiene conflicto de interés”, agregó.
Ahora, la exautoridad aseguró que la invariabilidad tributaria es “un fundamento muy solido” para cuestionar la constitucionalidad del proyecto, porque “los gobiernos, los congresos, no pueden, me parece a mí, dejar atadas las cosas para el futuro”.

Dragomir Yankovic/Aton Chile.
“El legislador es soberano, el país tiene soberanía, y por lo tanto tiene el derecho de cambiar sus leyes. Los Congresos muertos no pueden dejar amarrados a los Congresos vivos en 20 años más. No es posible que un congreso vivo no pueda hacer algo porque un congreso muerto, el de este año, le dejó atadas las manos”, dijo.
La exautoridad fue enfático en señalar que “dejar invariable un tributo por 25 años va en contra del principio de ser una República Democrática, y a mí me parece que eso es inconstitucional”. A esto agregó que le parece “antidemocrático”.






