En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el diputado y presidente de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero, abordó la tramitación de la megarreforma impulsada por el Gobierno, ad portas de una reunión entre la bancada del Partido Republicano y el Presidente José Antonio Kast.
En este contexto, el parlamentario se mostró “optimista” respecto al avance de la iniciativa, pese a la estrategia de indicaciones impulsada por parte de la oposición. “Todavía no he visto cuántas indicaciones hay. Fue bastante desilusionante escuchar que un grupo de diputados —entre los cuales hay algunos por los que yo tenía muchísimo respeto por su trabajo parlamentario— estuvieran articulandose para producir algún tipo de maniobras medio diabólicas, o sea, unas palabras que yo jamás me imaginé que estuvieran en política, para obstruir el diálogo democrático”, cuestionó.
“Cuando uno está en contra de algo, vota en contra”, sostuvo Romero y agregó que una gran cantidad de indicaciones termina desplazando la discusión de fondo. “Te preocupas más de las formas, que de los temas de fondo”, afirmó. A su juicio, esto obligaría a acelerar el trámite en la Cámara para concentrar el debate de fondo en el Senado.
Si bien reconoció que la presentación de indicaciones es una atribución “legítima”, criticó que se utilice para “dilatar un proceso”. “El otro día la secretaria (de la Cámara Baja) me dijo que un diputado presentó una norma de royalty portuario, que no está en ninguna parte del proyecto, que es una norma absolutamente de carácter tributario, que se aleja completamente de las atribuciones que tiene el Congreso. Lo haces a sabiendas de que no puedes hacerlo (…) Y ellos se quieren tomar cada uno tres minutos para debatirla y eso en 2 mil indicaciones”, explicó.
“Se reían mucho y decían: ‘Esto va a ser una locura. No van a poder. No van a dar con este debate. Va ser inmanejable, inviable’. Esas son las palabras que usaron. Para mí el tema no es inviable, no es inmanejable, lo voy a manejar igual, voy a generar los espacios, pero el problema que hay es para el proyecto en sí mismo, para el debate que vamos a tener”, enfatizó el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados.

Respecto a las críticas al Ejecutivo por “apurar” el trámite y en específico a Romero por no entregar la palabra en la Comisión, el parlamentario respondió que “el Gobierno ha escuchado y se ha sentado con todos los que han querido conversar”.
Para el diputado, “la izquierda más radical, del Partido Comunista, Frente Amplio y de algunos sectores del Partido Socialista, lo que han señalado permanentemente es que esta es una reforma de ricos, ‘que los super ricos’. Es un diálogo muy sesentero, muy poco propositivo para los tiempos modernos y, finalmente, fueron ellos los que se fueron marginando solos de la discusión”, indicó.
Consultado sobre cómo el Gobierno busca responder a las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), el diputado indicó que: “El Gobierno ha sido claro en explicar algunas diferencias que puede tener con el CFA. Ahora, el organismo ha sido bastante claro con que este proyecto es altamente valorable en el sentido de que pone por delante el crecimiento y la eficiencia del gasto, que son dos temas que no estaban en las reformas tributarias que se han presentado anteriormente”.

“Estoy convencido de que este proyecto va a lograr un equilibrio. Por lo tanto, también es muy importante que las peticiones que hagan algunos partidos no se incorporen dentro de este proyecto. Ahí le encuentro razón al Consejo, o sea, si tú vas a incorporar algún beneficio, de IVA de medicamentos o pañales, ese tipo de cosas tienen que estar debidamente compensados con algunas otras medidas para que tenga equilibrio”, analizó.
El parlamentario agregó que “este proyecto sí tiene un equilibrio que es delicado, efectivamente, hay que reconocerlo, o sea, esta no es una reforma recaudatoria, pero es parte de un ecosistema que quiere instalar este Gobierno”. Así, subrayó que la iniciativa es “una piedra angular importante que invita a la inversión, al crecimiento, (…) es muy innovadora en el sentido de la invariabilidad tributaria”.






