La hasta ahora “número dos” del Gobierno venezolano juró no descansar hasta “garantizar la paz de la República”, así como la “tranquilidad económica y social” de su pueblo.
Según el analista internacional, la comparecencia de Nicolás Maduro ante la justicia de EE.UU. marca una nueva etapa de presión unilateral de Washington sobre Venezuela, así como la redefinición de las reglas del juego político en América Latina.
La captura de Maduro marca un quiebre histórico: Trump consolida una nueva doctrina de poder basada en la fuerza, el control del hemisferio y la soberanía condicional, enterrando el orden liberal y reabriendo la lógica de las esferas de influencia.
El exmandatario compareció por primera vez tras ser capturado en una operación militar estadounidense. La acusación ampliada incluye también a su esposa, su hijo y altos funcionarios de su gobierno por la presunta importación de cocaína a EE.UU.
La experta en crimen organizado aseguró que el petróleo es “la punta de lanza” del ataque estadounidense. Además, expuso las fracturas en el gobierno de Nicolás Maduro y cuestionó el ambiguo papel de Delcy Rodríguez.
El mandatario norteamericano además aseguró que le “suena bien” una operación en Colombia, afirmó que Cuba “está a punto de caer” e instó a México a “ponerse las pilas”.
La controversia escaló luego de publicaciones en redes sociales y una entrevista donde Trump insistió en el valor estratégico del territorio ártico. Lo anterior, argumentando una “necesidad” estratégica de la isla para la seguridad estadounidense.
Luego de la incursión militar y el secuestro de Nicolás Maduro, la nueva jefa de Estado venezolana llamó a Washington a reemplazar la guerra por cooperación, legalidad internacional y el desarrollo compartido.
El derecho internacional queda gravemente comprometido. Ya lo estaba con toda la operación naval sobre aguas internacionales del Caribe, pero ahora más, con el reconocimiento del interés por controlar de recursos, más la restitución del orden quebrantado en Venezuela. Cuando cerca de las 2 AM de la mañana sonaron las alarmas en Caracas y sus […]
Tras el operativo para capturar a Nicolás Maduro, el periodista Jon Lee Anderson calificó la acción de EE. UU. como una muestra de poder al estilo del siglo XIX. Anderson advirtió que el próximo objetivo de Washington en la región es Cuba.
Según el analista internacional Gabriel Gaspar, la captura de Maduro desplaza el foco político: la agenda pasa a ser la negociación de la transición entre EEUU y Delcy Rodríguez, mientras la oposición queda marginada.
El ministro de Defensa, Gral. Vladimir Padrino López, ratificó el respaldo militar a Delcy Rodríguez como presidenta en funciones, tras la captura de Maduro por EEUU.
Los países emitieron un comunicado conjunto, expresando sus posiciones ante el ataque a Venezuela. Además rechazan cualquier intento de control o apropiación externa de los recursos venezolanos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reveló el plan pragmático de Washington tras la captura de Maduro. Además, elevó la tensión en la región calificando a Cuba como un “gran problema”.
El influyente Comité Editorial del NYT criticó la captura de Maduro por violar la Constitución y el derecho internacional. El medio advierte que el “aventurerismo militar” de Trump podría desestabilizar el hemisferio sur.