El excanciller calificó la sobretasa como un “golpe discriminatorio” y aseguró que no responde a la legislación chilena, sino a la pugna comercial entre Estados Unidos y China. Por tanto, llamó a negociar con autonomía y con argumentos técnicos.
Trump convirtió los gravámenes en una gran medida de presión, pero las grietas fiscales, jurídicas e industriales muestran que todavía no existe un modelo estable capaz de reemplazar la estructura comercial que busca desmontar.
El partido anunció un proyecto de resolución con plazos definidos y otra iniciativa legal para prohibir importaciones elaboradas con trabajo forzoso. “Este escenario demuestra la necesidad de ampliar nuestros mercados”, dijo la diputada Contreras.
“Somos signatarios de 66 convenios de la OIT vigentes. Mientras tanto, Estados Unidos, que se arroga el derecho de juzgarnos e imponernos sanciones, solo ha ratificado 10 de estos convenios”, señaló el jefe del Planalto.
“Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con prevenir y erradicar el trabajo forzoso, conforme a los convenios internacionales suscritos por el país”, declaró la Cancillería.
La administración de Donald Trump incluyó a nuestro país en un paquete que afecta a sus principales socios comerciales. La Subrei aseguró que la decisión no se ajusta a los antecedentes técnicos y jurídicos presentados durante la investigación.
La Casa Blanca aplicará el gravamen desde el 22 de julio en represalia por la protección al sistema de pagos digital Pix. En medio del repudio del Planalto, la oposición liderada por Flávio Bolsonaro calificó al mandatario como “un peligro”.
El alza de 10% a 15% en aranceles anunciada por Donald Trump golpea a sectores chilenos clave que exportan a EE.UU. Fruteros, mineros y madereros advierten pérdida de competitividad y llaman a una respuesta diplomática urgente.
Con seis votos frente a tres, la alta Corte dictaminó que el mandatario excedió su autoridad al aplicar su abanico de tarifa por todo el planeta sin fundamentos legales: no se trata de una emergencia nacional, como lo intentaba justificar el magnate.
Tras el regreso del magnate republicano a la Casa Blanca, Estados Unidos ha pasado de garante del orden internacional a ser su principal disruptor. Aranceles, intervenciones y una diplomacia del shock marcan un mundo más inestable e impredecible.
“Espíritu de diálogo”, lema del Foro Económico de este año, choca con la mayor tensión entre Washington y sus aliados europeos en décadas. El interés de Trump en la isla danesa obligó a Bruselas a preparar represalias económicas y acercarse a China.
La cita constituyó el primer encuentro cara a cara entre los mandatarios desde el comienzo del segundo arribo del líder republicano a la Casa Blanca. “Creo que vamos a tener una relación fantástica durante mucho tiempo”, concluyó el estadounidense.
El presidente estadounidense anunció el fin de toda la ayuda económica al país cafetero. La medida tensa al máximo la alianza histórica entre ambos países y abre la puerta a una escalada de consecuencias imprevisibles.
La cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái inaugurada el domingo supone una especie de ruptura: Narendra Modi viaja personalmente a China, por primera vez desde 2018, con el objetivo de mostrar su independencia respecto a Washington.
El Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de EE.UU. desestimó el argumento de que estos gravámenes estaban permitidos bajo una ley de poderes económicos de emergencia, calificándolos de “inválidos por ser contrarios a la ley”.
Las naciones más afectadas por los impuestos incluyeron a Brasil (50%), Laos (40%), Myanmar (40%), Suiza (39%), Iraq (35%) y Serbia (35%). sectores. Otros 21 países enfrentaron impuestos superiores al 15%.
Ucrania resiste, pero Rusia gana terreno. China observa e India se debate en sanciones. Mientras, el despliegue de submarinos nucleares estadounidenses muestra que el conflicto ya es una pulseada entre Washington y Moscú.