El primer ministro israelí celebró lo que calificó como una “audaz decisión” y un “hito histórico”, afirmando que “cambiará la historia” y reforzará la alianza EE.UU.-Israel en la cruzada contra el programa nuclear iraní.
“Con todo eso dicho, esto no puede continuar. Habrá o paz o tragedia para Irán. Mucho más de lo que hemos vivido durante los últimos ocho días” señaló.
El presidente de EE.UU. confirmó un ataque militar a tres centros atómicos en Irán, incluyendo Fordow, donde se lanzó una “carga completa de bombas”. La ofensiva se realiza mientras aún estaban en curso intentos de negociación.
La decisión que podría tomarse en dos semana tiene al borde de la fractura al Partido Republicano, una formación que alberga al menos cuatro corrientes: populistas, nacionalistas, conservadores y republicanos tradicionales.
Con una visión crítica sobre sus promesas no cumplidas en cuanto a la resolución de conflictos, el académico de la USACH señaló que incide “una idea bastante egocéntrica de que él es el centro mismo de la política mundial”.
Para el analista internacional, en el escenario actual no se vislumbra un elemento de regresión en el conflicto. Respecto al rol de Estados Unidos, dijo: “Tengo la impresión de que están preocupados por el enriquecimiento de uranio en Irán”.
Las autoridades estadounidenses detuvieron a Vance Boelter, el hombre sospechoso del asesinato de la congresista del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y su marido.
En ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago o Houston, cientos de miles de personas se opusieron a las políticas de Trump en la mayor movilización en el país desde que el magnate regresó a la presidencia en enero pasado.
En su quinta conversación desde el retorno del republicano a la Casa Blanca, los presidentes abordaron el conflicto Israel-Irán y los avances de las negociaciones en Estambul, según el Kremlin.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, denunció que EE.UU. “no puede decir que está negociando mientras se reparten responsabilidades y permite a un régimen genocida que ataque nuestra integridad territorial”.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha negado la participación de la Administración de Donald Trump en los ataques ejecutados por el Ejército israelí en la madrugada de este viernes contra supuestos objetivos nucleares de Irán.
Los Ángeles continúa con toque de queda y las protestas contra las políticas migratorias del jefe de la Casa Blanca siguen replicándose en otras partes del país. Expertos ponen en duda los límites que trazaría Trump para contener la situación.
Con la diplomacia estancada y las tensiones en aumento, EE.UU. retiró personal diplomático de Irak. Tel Aviv se prepara para atacar a la república islámica, abriendo un escenario con posibles repercusiones regionales y en el equilibrio global.
El académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile aseguró que el gobierno estadounidense está “ejecutando lo que prometió” en materia migratoria, y que esta política fortalece su posición con sus partidarios.
Las potencias alcanzaron un acuerdo para implementar el consenso de Ginebra. Por otro lado, las manifestaciones contra las medidas migratorias de Trump crecen a lo largo del país y las autoridades buscan aumentar las cifras de arrestos.
El estudio del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo apeló a la responsabilidad de EE.UU. para impedir que el mundo se vuelva aún más violento. “No es momento de que las potencias mundiales renuncien a su compromiso internacional”, dicen.
Para el analista internacional, el presidente estadounidense ha intensificado sus medidas migratorias al no lograr resultados en su política exterior. Por ello, neutralizar las manifestaciones aparece como un factor clave de cara al futuro.