Lula y el actual mandatario brasileño disputarán la segunda vuelta en un escenario regional donde se registra un viraje a la centro-izquierda. En el caso de Chile, incluso están en tensión la forma en que continuarán las relaciones bilaterales.
Con el 91,61 por ciento de los votos escrutados, el Tribunal Superior Electoral (TSE) informaba que Lula obtenía 47,3 por ciento, Bolsonaro 44,2%, Simone Tebet 4,3% y Ciro Gomes, 3,1%.
Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro queman sus últimos cartuchos este sábado en Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, antes de medir sus fuerzas el domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El analista internacional señaló que la estrategia del presidente brasileño mantiene su “juego habitual” de criticar a la izquierda latinoamericana independientemente del desempeño de los gobiernos del sector.
Abordando el proceso eleccionario de Brasil, el analista proyectó el escenario político de la región bajo un presunto triunfo de Lula y vaticinó un futuro auspicioso para el proyecto de unidad de Latinoamérica, donde se impondría la socialdemocracia.
La ciudad de Rio de Janeiro será la sede este domingo del lanzamiento oficial del presidente Jair Bolsonaro como candidato a una segunda relección para continuar al frente del país.
El líder del Partido de los Trabajadores encabeza los sondeos adjudicándose cerca de un 45 por ciento de las intenciones de voto e imponiéndose frente al 30 por ciento que obtendría Jair Bolsonaro en los comicios de octubre.
El presidente electo se refirió a las palabras del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien afirmó en un tono poco amistoso afirmó que “prácticamente la mitad de la población se abstuvo y, con la otra mitad que fue a votar, (el resultado) dio el 55% por el tal Boric y un 45% por Kast”.
En conversación con el programa Radioanálisis, el doctor en sociología se refirió a la tensión política que se instaló en Brasil, luego de que el Presidente Jair Bolsonaro convocara a sus seguidores a salir a las calles frente a la disputa que mantiene con los jueces del Supremo Tribunal Federal.
Jair Bolsonaro arengó este martes en la capital Brasilia a decenas de miles de sus partidarios y aseguró que el país empieza a escribir una “nueva historia” con esta jornada de manifestaciones masivas en apoyo al dirigente ultraderechista.
Con vistosos tocados de plumas y trajes típicos de cada etnia, varios grupos instalaron sus tiendas del campamento en la zona central de la capital, donde realizarán hasta el domingo “actos contra la agenda anti-indígena” del presidente ultraderechista.
Los medios locales indicaron que las mayores protestas se vieron en Sao Paulo, Rio de Janeiro, Recife, Belo Horizonte y Brasilia. También se registraron movilizaciones en Alemania, Holanda, Irlanda, Austria, Suiza y Portugal.
Si bien analistas locales tildan como una derrota para Bolsonaro la investigación, una condena en contra se ve bastante difícil tomando en cuenta su contundente base de apoyo en el Congreso.
La Corte Suprema de Brasil ordenó al Senado nombrar una comisión de investigación sobre “eventuales omisiones” del gobierno de Jair Bolsonaro en la lucha contra la pandemia. El jueves pasado, se registraron 4.249 nuevas muertes asociadas a la covid-19, nuevo máximo diario y la segunda vez en la semana que el país suma más de 4.000 fallecidos en un solo día, situación que ha llevado a la Corte Suprema a ordenar la creación de una comisión de investigación para examinar la gestión del Gobierno de Jair Bolsonaro en la materia.
El mandatario brasileño se retractó en redes sociales respecto de su postura a favor del uso de dicho fármaco para combatir el nuevo coronavirus.
Con arengas y aplausos por parte de la población de Manaos, fueron recibidos los cinco camiones con dispensadores de oxígeno enviados por el gobierno de Venezuela para ayudar con la crisis sanitaria que vive la zona.
El Pantanal brasileño enfrenta una catástrofe sin parangones, con daños irreparables para la diversidad del mayor humedal tropical del planeta. Defensores del medioambiente denuncian los incendios intencionales fuera de control, mientras el presidente brasileño asegura que sus detractores buscan dañar el poderío agrícola del gigante sudamericano.