“Apelamos y solicitamos de forma urgente al Estado de Chile el mayor esfuerzo posible para una pronta solución”, se lee en una declaración pública,
Cumplidos 70 días desde el inicio de la huelga de hambre que sostiene la autoridad ancestral mapuche en la cárcel de Temuco, este domingo hizo un llamado a sus pares a “luchar hasta que el Estado chileno se ponga a disponibilidad de devolver nuestro territorio ancestral”.
Desde su confinamiento en Asturias, el escritor se refirió a la crisis sanitaria y a la represión que ha vivido el pueblo mapuche durante los últimos meses. “La única manera que tienen nuestros pueblos y el pueblo chileno profundo de alcanzar la democracia y el buen vivir es a través de la movilización”, dijo.
En entrevista con Diario y Radio Universidad de Chile, el líder de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM) afirmó que “el Estado no ha tenido la suficiente capacidad política y ha transformado este hecho en uno de tipo policial-militar, sin buscar una solución en el orden político o de justicia para el pueblo-nación mapuche”.
Con casi 50 días en huelga de hambre, el machi pide al Estado de Chile que se respeten sus derechos como autoridad espiritual del pueblo mapuche. Su vocera afirma que, especialmente en el contexto de pandemia, su comunidad necesita al machi. “Nosotros en el mundo mapuche necesitamos de nuestros propios agentes de medicina “, dice.
Toda esta situación coincide con el We Tripantu, el año nuevo mapuche, que se celebra el 21 de junio. En el contexto de crisis, las autoridades tanto mapuche como nacionales han llamado a festejar el We Tripantu dentro de las casas.
Además de la interrupción del embarazo sufrida por la viuda del werken Alejandro Treuquil producto de la exposición a gases lacrimógenos, la organización denunció abusos sexuales a la médica del machi Celestino Córdova.
Una semana antes de la muerte de su esposo y con cuatro meses de gestación, Andrea Neculpan sufrió una pérdida que el médico que la atendió atribuyó a los gases lacrimógenos que respiró a raíz del inusitado accionar de Carabineros. Éstos, según estudios recientes, tendrían efectos abortivos, y así también lo ha advertido el Colegio de Matronas de Chile.
El autor de las obras Weichafe y Noche Mapuche se refirió al asesinato del werkén de la comunidad We Newen de Collipulli. Al respecto, señaló que se trata de una suerte de ‘leitmotiv’ que viene repitiéndose desde hace años y respondiendo al mismo patrón: un profundo racismo de quienes detentan el poder.
El consejero del INDH analizó el conflicto del pueblo mapuche luego del asesinato, en circunstancias que se investigan, del comunero Alejandro Treuquil. El también académico pidió no acelerarse con posibles teorías de culpables y explicó, lo que para él, es importante que contenga la reforma a Carabineros.
Héctor Cabrapán conversó con Radio Universidad de Chile sobre el homicidio de Alejandro Treuquil, quien había denunciado asedio policial en las últimas semanas.
La medida también ha sido adoptada por 9 reclusos mapuches de la cárcel de Angol en la búsqueda de cumplir las condenas en sus comunidades
El werken de la comunidad, Alejandro Treuquil, acusa que, desde el 13 de mayo, Carabineros ha penetrado a diario el sector arrojando gases lacrimógenos y disparando escopetas. Según el comunero, no hay motivos que justifiquen el accionar policial.
Los comuneros mapuche llegaron hasta la Corte de Apelaciones de Temuco para pedir indemnizaciones por los perjuicios derivados del conocido montaje policial ocurrido en 2017.
La inversión de US$165 millones que la empresa intenta llevar a cabo desde hace siete años contempla la construcción de un terminal marítimo de gas natural que se pretende conectar al Gasoducto del Pacífico.
En conversación con nuestro medio, el vocero de la CAM sostuvo que, pese a la denuncia por Ley de Seguridad del Estado, “no nos vamos a amedrentar, no nos van a amordazar y vamos a seguir con nuestros planteamientos”.
Suiza no debe deportar a la defensora Mapuche a Chile, según determinó la instancia de Naciones Unidas luego de una solicitud de asilo que fue rechazada. Desde ese país, la Apo Werken lamentó: “la violencia viene del Estado”.