Ciudades ucranianas vivieron las primeras manifestaciones masivas contra Zelenski por una ley que debilita las agencias anticorrupción. En las negociaciones, Moscú exigió concesiones territoriales y Kiev rechazó la legitimación de la ocupación rusa.
Mientras el Kremlin intensifica los bombardeos contra su adversario, el jefe de la Casa Blanca articula una respuesta inédita: los aliados europeos financiarán los sistemas antiaéreos y Washington dispondrá el armamento.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
Con tropas agotadas y menos armas, Kiev resiste una ofensiva que mezcla avances territoriales y ataques a civiles. Aprovechando la distracción mundial, Moscú presiona al enemigo mientras busca rearmarse urgentemente.
Entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2025, un total de 222 niños y niñas murieron o resultaron heridos, en comparación con los 73 registrados entre el 1 de diciembre de 2024 y el 28 de febrero de este año.
Mientras Irán e Israel se enfrentaban, los ataques rusos contra Ucrania aumentaban. La reciente cumbre de la OTAN reforzó el apoyo a Kiev, pero también reveló divisiones y una estrategia occidental que se redefine frente a la amenaza rusa.
Con una visión crítica sobre sus promesas no cumplidas en cuanto a la resolución de conflictos, el académico de la USACH señaló que incide “una idea bastante egocéntrica de que él es el centro mismo de la política mundial”.
Debido a la negativa de EE.UU., los mandatarios no lograron realizar una declaración conjunta respecto a la guerra entre Kiev y Moscú. Sobre el conflicto en Medio Oriente sí se pronunciaron, señalando que Irán no debería tener armas nucleares.
En su quinta conversación desde el retorno del republicano a la Casa Blanca, los presidentes abordaron el conflicto Israel-Irán y los avances de las negociaciones en Estambul, según el Kremlin.
El estudio del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo apeló a la responsabilidad de EE.UU. para impedir que el mundo se vuelva aún más violento. “No es momento de que las potencias mundiales renuncien a su compromiso internacional”, dicen.
Las fuerzas ucranianas siguen perdiendo terreno. Moscú lanzó más de 300 drones y siete misiles sobre territorio enemigo. El presidente Volodímir Zelenski instó una respuesta “concreta” por parte de Estados Unidos y Europa.
Misiles balísticos y de crucero, también drones kamikazes de origen iraní Shahed, aún no se conoce en detalle la lista de armas utilizadas, pero el ejército ruso recurrió a todo su arsenal para esta masiva operación militar.
Kiev asestó un golpe estratégico contra Moscú con la operación “Spiderweb”, un hito en el conflicto. Mientras tanto, la segunda ronda de negociaciones en Turquía no logró progresos significativos hacia la paz.
Las autoridades ucranianas aseguraron este lunes que destruyeron, al menos, trece aviones en su ataque con drones del domingo contra varios aeródromos en Rusia. Hasta el momento Moscú no ha dado un balance concreto de daños.
Moscú alista propuestas para un posible alto al fuego, al mismo tiempo que Kiev condiciona su participación a las conversaciones. Alemania estrecha su ayuda militar y un informe revela el rol de Corea del Norte en la guerra.
El presidente de Ucrania criticó que países como China “se mantengan al margen” de la guerra en Europa. “No tenemos suficiente presión (…) Las principales potencias no están plenamente involucradas”, cuestionó.
Bombardeos masivos marcan un nuevo escalamiento del conflicto, en medio de tensiones entre Zelensky y Trump. En paralelo, Europa está en alerta ante avances de armamento ruso y despliegues militares cerca de la frontera de Finlandia.