El parlamentario cuestionó que en la oposición no existiera “capacidad de sentarnos a la mesa y tener una propuesta concreta de cómo abordar” la iniciativa. Además, advirtió: “El Gobierno tiene mayoría para aprobar todos los proyectos que quiera”.
A través de una columna en La Tercera, el exministro acusó “descontrol” en el Mandatario luego de que un niño de 10 años se negara a saludarlo. Cuestionó la contradicción con su histórico discurso de libertad familiar.
Cada partido del progresismo presentó su propia propuesta y exigen una “apertura” del Gobierno antes de la votación. La falta de una compensación a la rebaja del impuesto de primera categoría es el principal punto de desacuerdo con el Ejecutivo.
Los secretarios generales de los partidos progresistas rechazaron el avance del proyecto en la Comisión de Hacienda del Senado. Respecto a la acción en el Tribunal Constitucional, afirmaron que todo depende de cómo siga la discusión legislativa.
La presidenta del gremio empresarial, Susana Jiménez, destacó que el proyecto apunta a “dinamizar la actividad económica y la generación de empleos”. La oposición cuestionó que no se levantaran alertas respecto al déficit fiscal.
El objetivo de los partidos de izquierda es discutir una propuesta alternativa a la que se debate en el Senado actualmente. En cuanto a los ajustes ministeriales, evidenciaron su preocupación por el impacto en áreas como salud.
El sociólogo advirtió que el descontento con el Gobierno podría canalizarse hacia figuras como Franco Parisi y criticó la falta de “alma principal” del Ejecutivo. Sobre la oposición, apuntó a una falta de “proyecto, visión y doctrina” en la izquierda.
En una nueva reunión con abogados constitucionalistas, representantes del PS, la DC, el FA y el PC analizaron argumentos jurídicos para objetar el proyecto, que critican por su falta de “idea matriz” y su impacto en el Fondo Común Municipal.
Pese al impulso inicial de las bancadas de derecha, parlamentarios de RN y la UDI optan por la cautela a la espera del texto definitivo, mientras la oposición califica la acción de “cortina de humo”.
Los secretarios generales del PC, el FA y el PS cerraron filas contra la iniciativa emblemática de La Moneda. “Es fundamental mantenernos articulados y evitar que esta reforma avance”, dijo el secretario ejecutivo del FA, Simón Ramírez.
Dirigentes del Frente Amplio y el Partido Comunista acusaron motivaciones políticas detrás de la ofensiva y recalcaron el impacto de una eventual acusación constitucional en medio de las conversaciones legislativas.
Parlamentarios desde el PS hasta el Frente Amplio adelantaron que votarán en contra de la idea de legislar la Ley Miscelánea, acusando un severo desfinanciamiento de la red social.
El jefe de bancada de los diputados republicanos acusó al PC, Frente Amplio y sectores del PS de buscar “daño y atrofia” al Ejecutivo, aunque valoró los intentos de diálogo de otros bloques.
Mientras el FA, PC y el PS defendieron la presentación de enmiendas como parte “esencial del funcionamiento democrático”, la DC tomó distancia de la estrategia de saturación legislativa y aseguró que sus observaciones serán “prudentes”.
El parlamentario DC exigió una autocrítica profunda para el discurso que está programado para el 1 de junio. Solicitó explicaciones sobre promesas incumplidas y la gestión de los primeros meses de mandato.
El jefe de bancada PPD-Independientes aseguró que no se sumarán al bloqueo legislativo de la reconstrucción nacional y exigió al Gobierno diálogo para perfeccionar la iniciativa.
De cara a la inminente aprobación en general de la megarreforma, el presidente del PC aseguró que a su sector le toca “asumir la dura realidad”. Y cuestionó al Ejecutivo por forzar el debate e “imponer mayorías” en el Congreso.