En una nueva reunión con abogados constitucionalistas, representantes del PS, la DC, el FA y el PC analizaron argumentos jurídicos para objetar el proyecto, que critican por su falta de “idea matriz” y su impacto en el Fondo Común Municipal.
Pese al impulso inicial de las bancadas de derecha, parlamentarios de RN y la UDI optan por la cautela a la espera del texto definitivo, mientras la oposición califica la acción de “cortina de humo”.
Los secretarios generales del PC, el FA y el PS cerraron filas contra la iniciativa emblemática de La Moneda. “Es fundamental mantenernos articulados y evitar que esta reforma avance”, dijo el secretario ejecutivo del FA, Simón Ramírez.
Dirigentes del Frente Amplio y el Partido Comunista acusaron motivaciones políticas detrás de la ofensiva y recalcaron el impacto de una eventual acusación constitucional en medio de las conversaciones legislativas.
Parlamentarios desde el PS hasta el Frente Amplio adelantaron que votarán en contra de la idea de legislar la Ley Miscelánea, acusando un severo desfinanciamiento de la red social.
El jefe de bancada de los diputados republicanos acusó al PC, Frente Amplio y sectores del PS de buscar “daño y atrofia” al Ejecutivo, aunque valoró los intentos de diálogo de otros bloques.
Mientras el FA, PC y el PS defendieron la presentación de enmiendas como parte “esencial del funcionamiento democrático”, la DC tomó distancia de la estrategia de saturación legislativa y aseguró que sus observaciones serán “prudentes”.
El parlamentario DC exigió una autocrítica profunda para el discurso que está programado para el 1 de junio. Solicitó explicaciones sobre promesas incumplidas y la gestión de los primeros meses de mandato.
El jefe de bancada PPD-Independientes aseguró que no se sumarán al bloqueo legislativo de la reconstrucción nacional y exigió al Gobierno diálogo para perfeccionar la iniciativa.
De cara a la inminente aprobación en general de la megarreforma, el presidente del PC aseguró que a su sector le toca “asumir la dura realidad”. Y cuestionó al Ejecutivo por forzar el debate e “imponer mayorías” en el Congreso.
Los partidos de oposición se reunieron para abordar la controversia por los recortes presupuestarios del Gobierno y la megareforma. Rs en ese contexto que los dirigentes apuntaron a problemas más allá de lo comunicacional dentro del Ejecutivo.
La utilización del concepto “Día del Trabajo” en un acto oficial del Ejecutivo desató críticas de parlamentarios de oposición, quienes acusaron una “sobreideologización”, aunque el Código del Trabajo respalda la terminología gubernamental.
Dirigentes plantearon que la propuesta reduce herramientas de apoyo productivo y profundiza brechas estructurales. Además, acusaron falta de apoyo al sector y posibles efectos negativos de la propuesta en la economía.
El exministro reconoció errores en la gestión de Gabriel Boric, admitiendo que las identidades del Frente Amplio primaron sobre los objetivos, y llamó a la oposición a fijar líneas rojas.
La timonel socialista acusó que el Ejecutivo busca desmantelar el Estado bajo el disfraz de la eficiencia y advirtió que el PS articulará a la oposición para rechazar medidas regresivas.
Autoridades comunales y parlamentarios advirtieron que los cambios propuestos en el plan de reconstrucción nacional del Gobierno comprometen el financiamiento local y podrían afectar la prestación de servicios esenciales.
Parlamentarios solicitaron el pronunciamiento del ente contralor tras advertir que el proyecto podría beneficiar directamente a autoridades con alto patrimonio, y cuestionaron la probidad e imparcialidad en la tramitación de la iniciativa.