La delegación de Teherán aterrizó en Pakistán con 70 expertos, condicionando cualquier avance al cese de la ofensiva en Líbano y al fin de las sanciones económicas.
Este viernes 10 de abril, representantes de Irán y Estados Unidos se reunirán en Islamabad para iniciar negociaciones, en medio de un frágil alto el fuego de dos semanas y un clima de mutua desconfianza.
La visita de Narendra Modi a Israel marca un giro histórico que reconfigura el equilibrio regional. Entre comercio, defensa y corredores logísticos, ambos países consolidan un eje que desafía a Irán, Pakistán y China, pero no está exento de riesgos.
En conversación con Radio Universidad de Chile, el analista internacional, Mladen Yopo alertó que la expiración del tratado nuclear entre EE.UU. y Rusia ocurre “en el peor momento posible”, profundiza una dinámica armamentista global.
Dos atentados sacuden Pakistán y reavivan las tensiones con Afganistán e India. Islamabad acusa a Kabul y a Nueva Delhi de estar detrás de los ataques, mientras la región vive una tregua frágil y la amenaza del terrorismo vuelve a crecer.
Una delegación del gobierno talibán, incluyendo al ministro de Defensa, viajó a Doha, Catar, para negociar con Pakistán, el cual acusa a Kabul de albergar militantes que atacan su frontera. El cese al fuego de 48 horas expiró el viernes por la noche.
Los países firmaron un pacto de defensa mutua que incluye el paraguas nuclear de Islamabad para proteger el reino saudí, reconfigurando la paz y la seguridad de Medio Oriente y reavivando la idea de una “OTAN árabe o islámica”.
Ambos países acordaron un alto al fuego tras una violenta escalada en Cachemira, con drones, bombardeos y más de 80 muertos. EE.UU., Arabia Saudita e Irán mediaron para evitar un conflicto mayor entre potencias nucleares.
El primer ministro indio, Narendra Modi, reiteró que la operación militar podría reanudarse en cualquier momento. Sin un mecanismo de resolución de crisis, la relativa paz de los últimos días pende de un hilo.
Horas después del anuncio de una tregua bilateral mediada por EE.UU., múltiples detonaciones sacudieron la principal ciudad de Cachemira india, generando incertidumbre sobre la estabilidad del pacto.
«Felicitaciones a ambos países por usar el sentido común y una gran inteligencia. Gracias por su atención en este asunto», destacó el mandatario estadounidense.
Tras más de 70 años de conflicto, los países de Asia del Sur protagonizan una nueva y veloz escalada militar que ya deja decenas de muertos, activa las alarmas nucleares y pone al mundo frente a un posible conflicto de alcance global.
Ha sido el episodio de violencia más grave entre las dos potencias nucleares en dos décadas. El análisis de Didier Chaudet, geopolitólogo, asociado al Observatorio de la Nueva Eurasia.
El Ministerio de Defensa indio señaló que sus «acciones son de naturaleza no escalatoria». «Hemos demostrado considerable moderación en la selección de objetivos y el método de ejecución”, indicaron.
El más de medio centenar de víctimas se produjo en Khyber Pakhtunkhwa, provincia al norte de Pakistán, afirmó a la agencia EFE una fuente policial. Aunque no hay detenidos, grupo Estado Islámico reivindicó el ataque perpetrado por un suicida.
La aeronave transportaba a 107 personas, incluida la tripulación.
Pakistán anuncio en las últimas horas haber derribado dos aviones de la Fuerza Aérea de India. Mientras que, desde este último, afirmaron haber hecho lo propio con un caza paquistaní. El arsenal nuclear de ambas naciones asoma como una arista trascendental ante los ojos del mundo.