El primer ministro, Anthony Albanese, sostuvo que el presidente palestino, Mahmud Abbas, se comprometió a que Hamás no tendrá ningún rol en el futuro. “Es la mejor esperanza de la humanidad para romper el ciclo de violencia en Oriente Próximo”, dijo.
Mientras millones de palestinos siguen atrapados entre escombros, bombas y el hambre, el primer ministro de Israel logró que el Gabinete de Seguridad aprobara su ofensiva militar para anexar por completo el enclave palestino.
La decisión ha sido duramente cuestionada por el jefe del Estado Mayor, quien advierte sobre el agotamiento de las tropas y una catástrofe humanitaria.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó pronunciarse abiertamente sobre un apoyo de Washington al anunciado plan de las autoridades israelíes de ocupar la Franja de Gaza, señalando que esto “dependerá en gran medida de Israel”.
Israel evalúa ocupar toda la Franja mientras crece la presión internacional y la crisis humanitaria se agrava. Más de 180 muertos por hambre, prisioneros sin liberar y divisiones internas marcan una catástrofe sin salida a la vista.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Canadá reconocerá a Palestina como Estado en la Asamblea General de la ONU de septiembre, sumándose a recientes decisiones similares de otros países occidentales.
Con más de 20 mil niños desnutridos y ataques que no cesan, el enclave palestino se hunde en una catástrofe irreversible. Aunque líderes mundiales exigen un alto al fuego, Netanyahu avanza con operaciones militares y planes de anexión.
Según resaltó el primer ministro británico, Keir Starmer, la decisión está condicionada a “permitir que la ONU reanude el suministro de ayuda y dejar claro que no habrá anexiones en Cisjordania y un alto al fuego sostenible a un plan de paz amplio”.
En Bruselas, sede de la UE, reconocen que la cifra pactada con Israel no es suficiente pero se acordó como un punto medio entre el bloqueo total de la Franja y los más de 600 camiones que ingresaban antes de los ataques de Hamás en 2023.
El primer ministro israelí negó que existiera una crisis alimenticia en la Franja, aun cuando hasta Trump reconoció que “hay muchos niños con hambre”. Mientras, por primera vez ONGs de Israel calificaron la ofensiva en el enclave como un “genocidio”.
Francia se suma a los más de 140 países que reconocen a Palestina como Estado, decisión celebrada por China, Arabia Saudita y Rusia. En paralelo, la Franja reporta 82 niños muertos por inanición y el 80% de sus edificios destruidos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en su cuenta X el 24 de julio que Francia reconocerá al Estado de Palestina en septiembre próximo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
AFP, Reuters, AP y BBC emitieron un comunicado inédito: piden abrir la Franja al periodismo y a la ayuda humanitaria. Denuncian que quienes realizan la cobertura del conflicto están al borde del colapso por inanición.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
La directora general de la organización de la ONU, Audrey Azoulay, lamentó la decisión del presidente Donald Trump. Sin embargo, sostuvo que “este anuncio ya se esperaba y estamos preparados para ello”.
Asimismo, otras cuatro personas murieron en sendos ataques israelíes contra Yabalia, en el norte de Gaza, y Deir al Balá, en el centro del enclave, sin que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se hayan pronunciado por ahora sobre estos bombardeos.
En total ya suman 995 los muertos, 6011 los heridos y 45 los desaparecidos en incidentes ocurridos en los puestos de la Fundación Humanitaria para Gaza: la organización controlada por los gobiernos israelí y estadounidense.