El movimiento telúrico ocurrió a la 1:00 horas y el Instituto Geofísico del Perú (IGP) localizó su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en el departamento de Ayacucho.
El sismo, con epicentro al norte de la isla de Flores, provocó una breve alerta de tsunami y obligó a evacuar zonas costeras, mientras las labores de rescate se complican por deslizamientos de tierra.
A dos días del terremoto de magnitud 7,4 en la escala Richter, socorristas continúan sus labores sin el material adecuado. El gobierno sólo ha autorizado la entrada de ayuda económica.
Socorristas y voluntarios en Colombia remueven escombros con las manos en una carrera contra el tiempo para hallar sobrevivientes del terremoto más fuerte de la última década.
Edificios colapsados, personas atrapadas y heridos se reportan en Cali, Quibdó y Pereira, mientras las autoridades evalúan los daños y mantienen suspendidas las operaciones aéreas en varias terminales del país.
Un terremoto de magnitud 7,1 ha sacudido a primera hora de este martes la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, según ha indicado la Agencia Meteorológica de Japón, que ha emitido una alerta de tsunami para zonas del suroeste del país.
El presidente de la Asamblea Nacional actualizó el balance a 5 mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos, mientras Diosdado Cabello defendió la gestión del Gobierno frente a las críticas de la oposición.
La cifra de heridos se mantiene sin cambios en 16 mil 740, mientras en La Guaira continúan las labores de recuperación de cuerpos de entre los escombros de decenas de edificios colapsados.
El epicentro se registró en Chupaca, dejando un número indeterminado de personas atrapadas en derrumbes bajo extremas temperaturas invernales que alcanzan los 4°C. Más de 35 mil hogares permanecen a oscuras.
El sismo no dejó víctimas mortales, pero provocó derrumbes en tres carreteras y agrietamientos en 14 escuelas y 12 edificios públicos en el país centroamericano.
La cifra de fallecidos ascendió a al menos 3 mil 889, según un parte oficial del gobierno. Muchos cadáveres siguen bajo los escombros y mientras se organiza la atención médica surgen temores a una crisis sanitaria.
En estos momentos se encuentran desplegados 4 mil 388 rescatistas internacionales y 30 mil 76 efectivos movilizados para hacer frente a los estragos causados por las fuertes sacudidas, a las cuales han seguido más de mil 100 réplicas.
La mandataria resaltó que en Venezuela no puede haber espacio para ningún tipo de conspiración “ni interna ni externa, venga de dónde venga”.
La directora de Impacto de la ONG afirmó que las necesidades más urgentes son la atención psicosocial, el acceso a agua y alimentos. Además, puso el foco en la necesidad de la protección de la niñez en medio de la tragedia.
El terremoto en Venezuela no solo está dejando miles de víctimas, sino que también expuso el colapso estructural del chavismo. Infraestructura precaria, servicios debilitados y una crisis política que complica la respuesta y agrava la emergencia.
“Hay miles de soluciones antes de que finalice este año”, ha señalado la presidenta durante la instalación del Estado Mayor para la creación de Campamentos Transitorios y la Planificación acelerada de Proyectos de Vivienda.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó la actualización de las cifras y pidió a la población evitar trasladarse a La Guaira para no congestionar las vías de evacuación.