Álvaro Uribe fue declarado culpable de soborno y fraude procesal por intentar manipular testigos que lo vinculaban con el paramilitarismo. Una condena histórica para el país, que ubica al exmandatario como el primero en ser condenado penalmente.
La semana pasada un nuevo conflicto armado entre dos países sacudió al mundo, esta vez en el Asia-Pacífico, Tailandia y Camboya viven uno de los momentos más tensos en sus relaciones diplomáticas y militares. La razón: fronteras de la época colonial.
El primer ministro israelí negó que existiera una crisis alimenticia en la Franja, aun cuando hasta Trump reconoció que “hay muchos niños con hambre”. Mientras, por primera vez ONGs de Israel calificaron la ofensiva en el enclave como un “genocidio”.
Francia se suma a los más de 140 países que reconocen a Palestina como Estado, decisión celebrada por China, Arabia Saudita y Rusia. En paralelo, la Franja reporta 82 niños muertos por inanición y el 80% de sus edificios destruidos.
AFP, Reuters, AP y BBC emitieron un comunicado inédito: piden abrir la Franja al periodismo y a la ayuda humanitaria. Denuncian que quienes realizan la cobertura del conflicto están al borde del colapso por inanición.
Ciudades ucranianas vivieron las primeras manifestaciones masivas contra Zelenski por una ley que debilita las agencias anticorrupción. En las negociaciones, Moscú exigió concesiones territoriales y Kiev rechazó la legitimación de la ocupación rusa.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
La catástrofe humanitaria que vive la Franja alcanza un nuevo punto crítico: hoy es el lugar más hambriento del mundo, donde más de 1 millón de niños podría morir de inanición. Lejos de ceder, Israel anunció la ampliación de su ofensiva militar.
El expresidente de Brasil encara nuevas y estrictas restricciones en medio de la investigación judicial en la que es acusado de orquestar un intento de golpe de Estado. Trump amenaza con aranceles si el juicio sigue.
La ofensiva israelí responde a la escalada de violencia entre comunidades en Sweida, donde milicias enfrentadas han dejado cientos de muertos. Tel Aviv actúa en defensa de una minoría aliada, mientras Damasco denuncia una violación a su soberanía.
La Fundación Humanitaria de Gaza está en el foco de la críticas: más de 800 palestinos han sido asesinados cuando buscaban ayuda. Mientras, Israel avanza con un plan para encerrar a 2 millones de gazatíes en una “ciudad” vigilada.
Mientras el Kremlin intensifica los bombardeos contra su adversario, el jefe de la Casa Blanca articula una respuesta inédita: los aliados europeos financiarán los sistemas antiaéreos y Washington dispondrá el armamento.
Mientras las bombas y el hambre siguen matando a miles de personas en el enclave, las negociaciones en Doha avanzan lentamente. Por otro lado, Estados Unidos impuso sanciones a la relatora especial para Palestina de la ONU.
El presidente de EE.UU. anunció un nuevo paquete de gravámenes a más de 20 países. La polémica estrategia del mandatario republicano ha encontrado resistencia en otros líderes mundiales, como Lula da Silva. Expertos critican sus medidas.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
En medio de intensos ataques a Gaza, los líderes de Estados Unidos e Israel defendieron el desplazamientos de la población palestina durante su encuentro en Washington. Organizaciones humanitarias denuncian hambruna y ataques a civiles en la Franja.
Con tropas agotadas y menos armas, Kiev resiste una ofensiva que mezcla avances territoriales y ataques a civiles. Aprovechando la distracción mundial, Moscú presiona al enemigo mientras busca rearmarse urgentemente.