Ciudades ucranianas vivieron las primeras manifestaciones masivas contra Zelenski por una ley que debilita las agencias anticorrupción. En las negociaciones, Moscú exigió concesiones territoriales y Kiev rechazó la legitimación de la ocupación rusa.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
La ofensiva israelí responde a la escalada de violencia entre comunidades en Sweida, donde milicias enfrentadas han dejado cientos de muertos. Tel Aviv actúa en defensa de una minoría aliada, mientras Damasco denuncia una violación a su soberanía.
La Fundación Humanitaria de Gaza está en el foco de la críticas: más de 800 palestinos han sido asesinados cuando buscaban ayuda. Mientras, Israel avanza con un plan para encerrar a 2 millones de gazatíes en una “ciudad” vigilada.
Mientras el Kremlin intensifica los bombardeos contra su adversario, el jefe de la Casa Blanca articula una respuesta inédita: los aliados europeos financiarán los sistemas antiaéreos y Washington dispondrá el armamento.
Mientras las bombas y el hambre siguen matando a miles de personas en el enclave, las negociaciones en Doha avanzan lentamente. Por otro lado, Estados Unidos impuso sanciones a la relatora especial para Palestina de la ONU.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
En medio de intensos ataques a Gaza, los líderes de Estados Unidos e Israel defendieron el desplazamientos de la población palestina durante su encuentro en Washington. Organizaciones humanitarias denuncian hambruna y ataques a civiles en la Franja.
Con tropas agotadas y menos armas, Kiev resiste una ofensiva que mezcla avances territoriales y ataques a civiles. Aprovechando la distracción mundial, Moscú presiona al enemigo mientras busca rearmarse urgentemente.
Washington impulsa una tregua de 60 días en el enclave palestino. La comunidad internacional exige frenar la catástrofe, que ya acumula más de 56 mil muertos, pero las posiciones enfrentadas entre Netanyahu y Trump complican el camino a la paz.
Mientras Irán e Israel se enfrentaban, los ataques rusos contra Ucrania aumentaban. La reciente cumbre de la OTAN reforzó el apoyo a Kiev, pero también reveló divisiones y una estrategia occidental que se redefine frente a la amenaza rusa.
Trump anunció la tregua entre Irán e Israel, pero los bombardeos continúan y ambas partes se acusan de violarla. Mientras se celebran supuestas victorias, persisten dudas sobre el futuro del programa nuclear iraní y la estabilidad regional.
Mientras aún no hay confirmaciones oficiales de ningún lado, esto es lo que se sabe sobre la supuesta tregua entre Irán e Israel. En paralelo, siguen los bombardeos en Teherán, Irán.
El Ministerio de Salud de Irán confirmó que al menos 430 personas han muerto y más de 3 mil 500 han resultado heridas como consecuencia de los ataques israelíes. Israel, en tanto, reportó 24 fallecidos y mil 217 heridos.
Tanto el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han vaticinado que un gran evento está por ocurrir en el conflicto bélico. La rápida evolución de los hechos deja en vilo al mundo.
El miedo de un conflicto mundial y el uso de armas nucleares se avivan mientras la negociaciones diplomáticas parecen abrirse paso entre mensajes ambiguos. En tanto, en Gaza, un nuevo ataque israelí deja 50 muertos y más de 200 heridos.
La estabilidad de Medio Oriente se ve amenazada por la escalada del conflicto bélico. No son solo dos países enfrentados, sino que es una batalla que involucra a potencias globales, actores regionales, alianzas militares y economías energéticas.