Las tropas israelíes buscan a Hamás entre una población atrapada por el hambre y los bombardeos. A su vez, en Jerusalén, Netanyahu apuesta por una escalada sin precedentes: moviliza a 60 mil reservistas, pese a las advertencias del Ejército.
Acorralado por protestas internas y una frágil coalición, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sopesa una riesgosa invasión al enclave palestino. En paralelo, expande el conflicto para afianzar su poder regional.
Este lunes 18 de agosto, Amnistía Internacional dio a conocer una serie de testimonios que dan cuenta de las complejas condiciones en que viven las personas de la Franja de Gaza. Esto, en una situación que afecta principalmente a las infancias.
Mientras la ONU alerta consecuencias “catastróficas” por la ocupación total de Gaza, más de 100 niños han muerto por inanición y 62 mil palestinos han perdido la vida desde el inicio de la ofensiva israelí.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Canadá reconocerá a Palestina como Estado en la Asamblea General de la ONU de septiembre, sumándose a recientes decisiones similares de otros países occidentales.
Con más de 20 mil niños desnutridos y ataques que no cesan, el enclave palestino se hunde en una catástrofe irreversible. Aunque líderes mundiales exigen un alto al fuego, Netanyahu avanza con operaciones militares y planes de anexión.
En Bruselas, sede de la UE, reconocen que la cifra pactada con Israel no es suficiente pero se acordó como un punto medio entre el bloqueo total de la Franja y los más de 600 camiones que ingresaban antes de los ataques de Hamás en 2023.
El primer ministro israelí negó que existiera una crisis alimenticia en la Franja, aun cuando hasta Trump reconoció que “hay muchos niños con hambre”. Mientras, por primera vez ONGs de Israel calificaron la ofensiva en el enclave como un “genocidio”.
Francia se suma a los más de 140 países que reconocen a Palestina como Estado, decisión celebrada por China, Arabia Saudita y Rusia. En paralelo, la Franja reporta 82 niños muertos por inanición y el 80% de sus edificios destruidos.
AFP, Reuters, AP y BBC emitieron un comunicado inédito: piden abrir la Franja al periodismo y a la ayuda humanitaria. Denuncian que quienes realizan la cobertura del conflicto están al borde del colapso por inanición.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
Washington impulsa una tregua de 60 días en el enclave palestino. La comunidad internacional exige frenar la catástrofe, que ya acumula más de 56 mil muertos, pero las posiciones enfrentadas entre Netanyahu y Trump complican el camino a la paz.
La situación en el enclave se agrava día a día: bombardeos, bloqueo total y 2 millones de personas al borde de la hambruna. Mientras, Washington envió una nueva propuesta de tregua que no incluye un acuerdo explícito de alto el fuego definitivo.
La ONU advierte que 14 mil bebés podrían morir de inanición en el enclave palestino. El gobierno de Netanyahu retiene ayuda, continúa su ofensiva y admite haber permitido durante años el financiamiento de Hamás con fondos de Qatar.
En solo 24 horas, el ejército israelí declaró que atacó más de 160 objetivos en el enclave palestino. Uno de los aspectos más alarmantes ha sido el asedio a centros médicos, al punto de que
tres hospitales públicos de la Franja dejaron de funcionar.
La situación es crítica en la región de Tigré, donde el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas debió suspender temporalmente el envío y suministro de alimentos y pertrechos porque ellos estaban siendo comercializados en el mercado local.
Muchos creen que deben hacer algo para ayudar a superar el hambre en el mundo, proteger la naturaleza y llevar una vida más sana. Moderar el consumo de carne puede incluso llevar a los chilenos a vivir en un país desarrollado.