El primer ministro israelí negó que existiera una crisis alimenticia en la Franja, aun cuando hasta Trump reconoció que “hay muchos niños con hambre”. Mientras, por primera vez ONGs de Israel calificaron la ofensiva en el enclave como un “genocidio”.
“Una farsa”, así catalogó el anuncio la ONG Première Urgence Internationale, cuyos equipos desplegados en Gaza no han sido informados por las autoridades israelíes de la reanudación de los lanzamientos.
Francia se suma a los más de 140 países que reconocen a Palestina como Estado, decisión celebrada por China, Arabia Saudita y Rusia. En paralelo, la Franja reporta 82 niños muertos por inanición y el 80% de sus edificios destruidos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en su cuenta X el 24 de julio que Francia reconocerá al Estado de Palestina en septiembre próximo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
AFP, Reuters, AP y BBC emitieron un comunicado inédito: piden abrir la Franja al periodismo y a la ayuda humanitaria. Denuncian que quienes realizan la cobertura del conflicto están al borde del colapso por inanición.
Tras la carta que recibió de parte de la Autoridad Palestina, el Jefe de Estado exigió que “el gobierno de Israel detenga el genocidio que está llevando a cabo”. “Se trata de respetar los derechos humanos y el derecho internacional”, destacó.
Las cifras, reflejadas en las madres que ven morir a sus hijos por desnutrición, superan cualquier umbral de humanidad. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel amplían sus operaciones militares en el centro del enclave palestino.
La directora general de la organización de la ONU, Audrey Azoulay, lamentó la decisión del presidente Donald Trump. Sin embargo, sostuvo que “este anuncio ya se esperaba y estamos preparados para ello”.
La catástrofe humanitaria que vive la Franja alcanza un nuevo punto crítico: hoy es el lugar más hambriento del mundo, donde más de 1 millón de niños podría morir de inanición. Lejos de ceder, Israel anunció la ampliación de su ofensiva militar.
Asimismo, otras cuatro personas murieron en sendos ataques israelíes contra Yabalia, en el norte de Gaza, y Deir al Balá, en el centro del enclave, sin que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se hayan pronunciado por ahora sobre estos bombardeos.
En total ya suman 995 los muertos, 6011 los heridos y 45 los desaparecidos en incidentes ocurridos en los puestos de la Fundación Humanitaria para Gaza: la organización controlada por los gobiernos israelí y estadounidense.
La decisión tuvo lugar horas después de que el enviado de EE. UU. para Siria, Tom Barrack, anunciara que Israel aceptó poner punto y final a sus bombardeos contra las fuerzas de las autoridades sirias.
La ofensiva israelí responde a la escalada de violencia entre comunidades en Sweida, donde milicias enfrentadas han dejado cientos de muertos. Tel Aviv actúa en defensa de una minoría aliada, mientras Damasco denuncia una violación a su soberanía.
La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), apoyada por Israel y Estados Unidos, acusó a agentes de Hamás de haber provocado “una estampida”, una versión que fuentes palestinas rechazaron.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que no entrarán “de nuevo en un proceso así hasta que haya garantías sobre la efectividad de la diplomacia”. Además, cuestionó la base “legal o política” de las sanciones contra Irán.
Mientras las bombas y el hambre siguen matando a miles de personas en el enclave, las negociaciones en Doha avanzan lentamente. Por otro lado, Estados Unidos impuso sanciones a la relatora especial para Palestina de la ONU.
Mientras el estado alemán continúa respaldando a Israel, la sociedad civil se ha manifestado en contra de lo que está ocurriendo en Gaza. En Berlín, se realizó una protesta masiva y un campamento de activistas está instalado frente al parlamento.