Los 47 países de la Comunidad Política Europea se unieron en Copenhague para reforzar su apoyo al presidente ucraniano, Volodímir Zelensk, desafiando las advertencias del Kremlin y marcando una nueva fase de escalada en el conflicto.
El presidente estadounidense aseguró que Ucrania podría recuperar sus fronteras originales, incluso Crimea, en un cambio total de su postura anterior que replantea la estrategia occidental frente al conflicto.
La violación del espacio aéreo de un integrante de la Alianza Atlántica por Moscú no solo prueba las defensas militares, sino que tensiona la unidad política del bloque ante la mayor provocación rusa en Europa desde el inicio de la guerra en Ucrania.
En Pekín, China celebra con gran pompa los 80 años de la capitulación de Japón al final de la Segunda Guerra Mundial. En la instancia, el presidente Xi Jinping destacó la “gran contribución del pueblo chino para salvar la civilización humana”.
La guerra en Ucrania está entrando a su fase final. La cumbre entre los principales líderes europeos en la Casa Blanca llega a días de la reunión de Trump y Putin. A pesar de los avances, Rusia sigue avanzando en el frente ucraniano.
Los presidentes de Estados Unidos y Rusia se preparan para un encuentro histórico este viernes. Mientras, el frente en Ucrania se ha roto, pues las fuerzas rusas lograron sobrepasar las defensas ucranianas en Donetsk.
A pocos días de la cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus unidades conquistaron las localidades de Nykanorivka y Suvorovo, situadas al suroeste de la ciudad cuartel de Dobropillia, en Donetsk.
La guerra en Ucrania parece estar viviendo sus últimos momentos, o al menos, ha entrado en una nueva fase. La confirmación de una eventual reunión entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos abre la puerta a una salida negociada.
Aunque el Kremlin calificó el diálogo como “constructivo”, las exigencias rusas —como la renuncia de Ucrania a la OTAN— siguen siendo inaceptables para Kiev. Mientras, Washington intensifica sanciones a India y China por comerciar con Moscú.
Ucrania resiste, pero Rusia gana terreno. China observa e India se debate en sanciones. Mientras, el despliegue de submarinos nucleares estadounidenses muestra que el conflicto ya es una pulseada entre Washington y Moscú.
En respuesta a los dichos del expresidente ruso, Dmitri Medvedev, quien afirmó que “cada nuevo ultimátum es un paso hacia la guerra”, el jefe de la Casa Blanca tomó “precauciones” en caso de que las declaraciones fueran “más que solo palabras”.
Ciudades ucranianas vivieron las primeras manifestaciones masivas contra Zelenski por una ley que debilita las agencias anticorrupción. En las negociaciones, Moscú exigió concesiones territoriales y Kiev rechazó la legitimación de la ocupación rusa.
Mientras el Kremlin intensifica los bombardeos contra su adversario, el jefe de la Casa Blanca articula una respuesta inédita: los aliados europeos financiarán los sistemas antiaéreos y Washington dispondrá el armamento.
La avanzada militar rusa en territorio ucraniano, el giro de Trump respecto al conflicto, acusaciones de espionaje y las críticas de la UE por el apoyo inquebrantable de China a Rusia diluyen las alternativas para dar fin a la guerra.
Con tropas agotadas y menos armas, Kiev resiste una ofensiva que mezcla avances territoriales y ataques a civiles. Aprovechando la distracción mundial, Moscú presiona al enemigo mientras busca rearmarse urgentemente.
La cumbre del BRICS inica este domingo. Mientras que la participación del presidente Boric despierta el debate en la interna del país, la inasistencia de los presidentes Putin y Xi Jinping amenza el alcance de acuerdos relevantes.
Mientras Irán e Israel se enfrentaban, los ataques rusos contra Ucrania aumentaban. La reciente cumbre de la OTAN reforzó el apoyo a Kiev, pero también reveló divisiones y una estrategia occidental que se redefine frente a la amenaza rusa.