El analista internacional aseguró que Estados Unidos debe “convivir con una China mucho más fuerte”. Sobre el conflicto con Irán, aseguró que dicho país que ha logrado “resistir los embates” y que eso envía una señal a los otros países.
La visita de Trump a China reabre la disputa entre las dos mayores potencias del mundo. Comercio, tecnología y Taiwán marcan una cumbre donde la cooperación es frágil y el riesgo de conflicto sigue latente.
Poco después de las 20.00 horas en China, tocó suelo el avión presidencial “Air Force One” que transportaba a Trump y su nutrida delegación que incluye a casi una veintena de líderes empresariales de grandes multinacionales.
“El estrecho debe ser reabierto a la navegación normal. Esto va en el interés de todos”, aseveró Xi Jinping durante una conversación telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán.
Expertos estadounidenses cuestionaron la posible ventaja de Washington sobre Pekín en un escenario que implique a Taiwán. No obstante, aseguran que en el corto plazo, las “tendencias son bastante preocupantes para China”.
El astrónomo explicó que el objetivo final de las grandes potencias como China y Estados Unidos es preparar el camino hacia el Planeta Rojo. Asimismo, calificó la misión como un hito histórico tras 53 años sin vuelos tripulados al entorno lunar.
El académico de la U. de Chile, Federico Rojas de Galarreta, afirma que las nuevas autoridades deberán maniobrar en un escenario donde “tanto China como Estados Unidos ejercen presión, a veces de forma pública y otras veces de manera más discreta”.
El diálogo ha estado orientado a “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, precisó Díaz-Canel. Según Washington, Cuba representa una “amenaza excepcional”.
“La subordinación es brutal, es completa”, cuestionó la exautoridad sobre la postura del gobierno entrante frente a la política de Washington. Además, anunció su retorno a la vida pública tras la rebaja de sus medidas cautelares.
Respecto del quiebre de relaciones de cara al cambio de mando, la exautoridad sostuvo que el presidente entrante “ha hecho el punto” sobre cómo se manejó el caso de Chile-China Express, pero el “traspaso tiene que continuar”.
Los hechos ocurren en medio de la escalada tras los ataques del sábado de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con bombardeos contra territorio israelí y contra instalaciones estadounidenses en países del golfo Pérsico.
El documento, que se encuentra en elaboración, busca expresar una queja contra la sanción impuesta por el país del norte, la cual se estimó arbitraria.
El exministro de Relaciones Exteriores criticó el respaldo del presidente electo, José Antonio Kast, al bombardeo ordenado por Donald Trump en Irán. “Eso prefigura lo que a lo mejor va a ser la deriva de la política exterior”, adelantó.
El paso marítimo por el que circula el 20% del crudo y gas natural licuado mundial fue clausurado. Las compañías navieras paralizan sus operaciones mientras el precio del petróleo y las primas de seguro se disparan.
Ante la solicitud de información de Jorge Alessandri y Flor Weisse, la entidad precisó que el viaje respondió a una invitación oficial para participar en el 12° Foro Xiangshan de Beijing y en el 6° Foro de Defensa de Alto Nivel China–América Latina.
El analista político indicó que esta materia “agudizó” la fricción entre la administración entrante y saliente. Además, proyectó que el presidente electo, José Antonio Kast, tendrá una política exterior “asociada a una unión con Trump”.
El próximo titular de Interior acusó que en la cita sobre Transportes no se abordó el proyecto del cable Chile-China. Pidió “el mínimo de transparencia de lo que está sucediendo, es lógico que un nuevo gobierno entrante tenga esa información”.