Entre los principales puntos del decálogo está el compromiso de Irán de no fabricar armas nucleares, el levantamiento de todas las sanciones en su contra y una indeminización por los daños sufridos durante el conflicto con Estados Unidos.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El astrónomo explicó que el objetivo final de las grandes potencias como China y Estados Unidos es preparar el camino hacia el Planeta Rojo. Asimismo, calificó la misión como un hito histórico tras 53 años sin vuelos tripulados al entorno lunar.
El Ejército de Israel emitió este martes una “advertencia urgente” a la población de Irán para que no use los trenes ni se acerque a la infraestructura ferroviaria del país durante la totalidad del día.
El presidente estadounidense ha modificado sus plazos en cuestión de horas, mientras se ejecuta la primera fase de una estrategia llamada “Golpe Final”, que incluye bombardeos a infraestructura crítica petroquímica, universitaria y de inteligencia.
“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
El primer ministro de Israel afirmó este martes que la ofensiva lanzada a finales de febrero junto a Estados Unidos contra Irán se encuentra ya a “medio camino”, pero descartó matizar una fecha concreta para su fin.
El secretario de Estado de EE. UU. aseguró ante el G7 que la ofensiva “Furia Épica” dejará a una República Islámica debilitada e incapaz de desarrollar armamento nuclear.
Las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel han redefinido el conflicto moderno: miles de ataques, crisis energética global y un costo humano creciente. Este artículo repasa los principales datos para evaluar los alcances de este conflicto.
La guerra en Medio Oriente está redefiniendo el conflicto en Ucrania: Estados Unidos desvía recursos, Europa enfrenta tensiones energéticas y Rusia aprovecha el alza del petróleo para fortalecer su ofensiva en un momento crítico.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.
El exmandatario venezolano está acusado de cargos de conspiración narco-terrorista, según el pliego de cargos, que cita el Título 21 Sección 960a del Código Penal de Estados Unidos.
Un jurado en California condenó a las tecnológicas al pago de US$3 millones en daños compensatorios, mientras que en Nuevo México enfrentaron una multa de US$375 millones por priorizar beneficios sobre la seguridad de niños, niñas y adolescentes.
Donald Trump anuncia avances con Irán y una posible salida negociada, pero Teherán lo niega y advierte que seguirá combatiendo. Mientras la diplomacia habla de tregua, en el terreno crecen las señales de una intensificación del conflicto.
“No ha habido ninguna negociación con EEUU”, afirmaron en Teherán, acusando a Donald Trump de querer manipular el precio del crudo, el que se mantiene con un comportamiento volátil ante la posibilidad de que la guerra se alargue más de lo esperado.
El mandatario dio un nuevo giro de 180° con respecto a Irán. Pasó de dar un ultimátum de 48 horas a dar un plazo de cinco días para negociar, tras supuestas conversaciones que niega Teherán. Mientras los mercados se calman, los bombardeos siguen.