Pekín es uno de los actores más relevantes y menos visibles de la crisis en Medio Oriente. Pero si la guerra escala y se cierran rutas como Ormuz y Bab el-Mandeb, al gigante asiático podría no quedarle palancas para evitar una crisis global.
La cita deportiva movilizó a millones y generó récords de ingresos, pero evidenció la brecha entre el discurso de apertura y las políticas de exclusión de la Casa Blanca, en un evento que Donald Trump convirtió en extensión de su estilo personalista.
La celebración Argentina ante Inglaterra puso sobre la mesa la disputa por las Malvinas, exponiendo no solo el conflicto con Londres, sino también las contradicciones del gobierno de Milei frente a una causa profundamente arraigada en la sociedad.
La guerra entre Estados Unidos e Irán escala en el estrecho y amenaza con extenderse a Bab el-Mandeb, abriendo un escenario de mayor presión sobre el petróleo, el comercio marítimo, la inflación y la estabilidad económica global.
El gobierno de Venezuela conserva las formas de la soberanía, pero el control real sobre petróleo, seguridad y finanzas quedó en manos de Estados Unidos. Una fórmula de dominación indirecta que podría trascender el mandato de Donald Trump.
La ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán abre una etapa más peligrosa de la guerra. Ormuz, Yemen y Líbano amenazan con expandir el conflicto y trasladarlo a los mercados, la energía y la estabilidad global.
El grupo neonazi español, Núcleo Nacional, da el salto como partido político bajo este nuevo nombre. Más que disputar votos, busca normalizar el nazismo y fascismo, captar jóvenes y blindar institucionalmente su proyecto supremacista.
EE.UU. busca imponer condiciones por la fuerza, pero enfrenta un dilema: evitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz sin que eso derive en una escalada difícil de contener, sin abrir otra guerra larga y sin desestabilizar el petróleo mundial.
La cumbre de la organización transatlántica en Ankara abre una nueva etapa de la alianza. Trump empuja a Europa a gastar, producir y asumir más defensa, mientras Estados Unidos redefine su liderazgo global avanzando a nuevos frentes.
El cambio de mando presidencial del país cafetero enfrenta la suspensión del empalme y llamados a la movilización. Un escenario que devela que la disputa ya no es sobre quién ganó, sino quién puede definir la legitimidad democrática.
La guerra en Europa entra en una etapa más turbulenta. El Kremlin intensifica sus ataques, mientras Kiev denuncia la escasez crítica de sistemas Patriot. En paralelo, la OTAN debate en Ankara si aún puede contener la escalada.
En una nueva conmemoración de su independencia, la superpotencia enfrenta la ruptura del orden que ella misma construyó, el que hoy se desgarra entre MAGA y los DSA, mientras las reglas de su hegemonía se vuelven el germen de su caída.
Rusia intensifica ataques masivos mientras Ucrania golpea su economía energética. El conflicto se redefine más allá del frente, con desgaste asimétrico, presión interna en ambos países y un equilibrio cada vez más frágil que amenaza con romperse.
Las Naciones Unidas enfrenta una elección clave en medio de una crisis financiera, parálisis política y tensiones globales. La disputa por su máximo cargo evidencia fracturas geopolíticas, falta de consenso regional y el desafío de redefinir su rol.
El terremoto en Venezuela no solo está dejando miles de víctimas, sino que también expuso el colapso estructural del chavismo. Infraestructura precaria, servicios debilitados y una crisis política que complica la respuesta y agrava la emergencia.
La región vive un giro político marcado por el avance de nuevas derechas, impulsadas por la crisis económica, la inseguridad y el desencanto con la izquierda, en un escenario donde el electorado castiga y redefine el poder constantemente.
Más de 180 muertos y una gran devastación dejó el mayor evento sísmico desde 1900 en el país petrolero. La catástrofe evidenció su fragilidad económica y política, mientras la ayuda internacional humanitaria comienza a llegar.