El republicano abrió dos flancos en el sector: uno con el jefe de bancada de RN, Diego Schalper, tras anunciar que no respaldará el libelo contra el exministro de Hacienda; y otro con Evelyn Matthei, a quien calificó como una figura “no relevante”.
La diputada Gael Yeomans (FA), integrante de la Comisión de Trabajo, expresó dudas sobre el posible impacto al seguro de cesantía. Mientras, dirigentas de los gremios de la educación parvularia pidieron mayor protagonismo del sector público.
En el oficialismo no todos están convencidos de apoyar la acusación constitucional. En la oposición, el diputado Nelson Venegas (PS) apuntó a la posibilidad de que sea el Gobierno quien esté detrás de esta acción parlamentaria.
El timonel de la UDI sostuvo que evaluarán el texto en su mérito, pero señaló que “la forma en que esto fue presentado generó molestias” en su colectividad y llamó a la Segpres a coordinar “medidas radicales” con las bancadas oficialistas.
Los partidos del progresismo presentaron 10 propuestas de consenso, a las que después se sumaron las de cada colectividad y de parlamentarios individuales. La Democracia Cristiana aportó con 102 y el Partido de la Gente con 152.
La ministra de Seguridad defendió su gestión operativa en Antofagasta frente a las críticas por la crisis delictual, mientras Chile Vamos prepara una ofensiva legislativa ante las denuncias de inacción por parte de la centroizquierda.
La bancada de diputados de la DC anunció que rechazará la idea de legislar el proyecto del Ejecutivo. En paralelo, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, se reunió con la bancada del PDG con el objetivo de asegurar el apoyo de ese partido.
En RN no están convencidos de que la iniciativa ingrese como paquete único y algunas voces piden separarla en varios proyectos. Desde la UDI, en tanto, consideran integrar propuestas de otros sectores, como las del PDG.
La UDI se reunió con el mandatario en La Moneda para coordinar gestiones ante el gobierno de Javier Milei. El viaje presidencial de este fin de semana busca destrabar el retorno del exfrentista acusado por el asesinato de Jaime Guzmán.
La oposición acusó al Presidente José Antonio Kast de optar por “sus intereses políticos” y no por una visión de Estado. El oficialismo defendió la decisión del Gobierno argumentando que la exmandataria no tenía opciones reales de ganar.
La ministra Vallejo aseguró que intentaron concretar una reunión con parlamentarios de derecha pero no hubo disposición del sector. El senador Sanhueza (UDI) apuntó a la “conducción errática” del Gobierno y lo responsabilizó por la falta de avance.
Cuestionamientos por “improvisación” y llamados a priorizar la agenda interna marcaron la reacción del sector a la postulación, mientras el Gobierno defiende la postulación y pide mirar la política exterior más allá de la pelea doméstica.
Parlamentarios del Partido Socialista y el Frente Amplio cuestionaron lo que el nombramiento revela sobre la relación entre la Fiscalía y el mundo político. En contraste, diputados de Chile Vamos destacaron la experiencia de la persecutora.
A raíz del debate por la llamada iniciativa “de amarre”, desde la derecha afirmaron que harán “todo lo posible para evitar que se convierta en ley”. El Ejecutivo, en tanto, enfatizó que las acusaciones “están concebidas para una finalidad distinta”.
Tras las declaraciones del timonel gremialista, quien sostuvo que no sería positivo que Kast respalde la candidata de Bachelet a la Secretaría General de la ONU, la representante republicana llamó a respetar la autonomía del futuro mandatario.
Mientras que figuras como Heraldo Muñoz y Sergio Bitar exigen apoyo transversal, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, afirmó que personalmente no apoyaría la candidatura de Bachelet, aunque respetará la decisión final del mandatario electo.
Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, proyectó un crecimiento de la derecha a costa de la izquierda en el Congreso. Aseguró que Republicanos tendrá más escaños, pero que Chile Vamos seguirá siendo el bloque más votado.