Tras su complejo paso por la Comisión de Hacienda, el proyecto comenzó a revisarse en la Comisión de Medio Ambiente, al modificar normas ambientales, administrativas, pesqueras y patrimoniales.
El jefe de bancada de los diputados republicanos acusó al PC, Frente Amplio y sectores del PS de buscar “daño y atrofia” al Ejecutivo, aunque valoró los intentos de diálogo de otros bloques.
La senadora del PC aseguró que el Gobierno tuvo una “actitud poco diligente” a la hora de propiciar el debate en la Cámara de Diputados, lo que marcaría un precedente para el siguiente trámite. Criticó también que no se haya oído al FMI y el CFA.
La parlamentaria parte de la Comisión de Hacienda dijo que anunciar plazos “en vez de generar algo positivo, puede generar obstrucción”, como el “tsunami” de indicaciones. A su juicio, el proyecto llegaría al Senado la primera semana de junio.
El presidente de la Comisión de Hacienda acusó a la oposición de levantar un diálogo “poco propositivo para los tiempos modernos”. Sobre el informe del CFA, defendió que “el Gobierno ha sido claro en explicar sus diferencias” con el organismo.
El extitular de Hacienda criticó que “este proyecto tiene algunos visos populistas que van a significar que las finanzas públicas se deterioren y que el crecimiento prometido no sea tan efectivo como lo que el proyecto dice”.
La tramitación del proyecto enfrenta cuestionamientos políticos y técnicos, con advertencias sobre su impacto en ingresos fiscales, déficit y deuda pública. Sin embargo, el Ejecutivo persiste en avanzar para impulsar la inversión y el empleo formal.
La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, defendió el proyecto de reconstrucción del Gobierno, destacando la rebaja de impuestos corporativos como motor para revertir una década de estancamiento económico.