La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha informado que el Gobierno desconoce el paradero de Maduro y Cilia Flores tras el ataque de EEUU, exigiendo al presidente Trump una prueba que confirme el bienestar del matrimonio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores durante un ataque militar de gran escala efectuado en la madrugada en territorio venezolano.
El analista internacional destacó que este año “será bastante crítico” para la pugna entre EE.UU. y China, una confrontación que obligará a los países de América Latina a tomar decisiones complejas frente a presiones y mecanismos como los aranceles.
Con todo, el dirigente venezolano manifestó su disposición a negociar con la Casa Blanca en ámbitos como el tráfico de drogas y las explotaciones petrolíferas, señalando que “hay que empezar a conversar en serio”.
El presidente estadounidense confirmó que su país destruyó un área de embarcaciones venezolanas usadas presuntamente para el narcotráfico, lo que podría constituir el primer ataque terrestre de la campaña militar de la Casa Blanca.
El presidente estadounidense afirmó que la acción ocurrió “hace dos noches”, en el marco de la campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro. La Casa Blanca no ha ampliado la información y no hay reportes que confirmen el hecho.
Al menos 60 personas fueron liberadas desde la madrugada en la cárcel de Torocón (Aragua). Además, seis mujeres presas en Las Crisálidas (Miranda) y tres adolescentes recluidos en La Guaira fueron excarcelados.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que su país ha recibido un “apoyo abrumador” del Consejo de Seguridad reunido de urgencia en medio de la escalada de tensiones entre Caracas y Washington.
En su segundo viaje internacional como presidente electo, José Antonio Kast se reunió con el mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, para sentar las bases de una coordinación en seguridad y la gestión de la migración irregular.
La escalada entre Estados Unidos y el país petrolero se ha centrado en aspecto militares y geopolíticos, relegando el impacto humanitario. Un eventual conflicto podría detonar un éxodo sin precedentes y tensionar aún más a una región ya saturada.
El ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, recibió el apoyo de su par iraní, Abbas Araqchi, para enfrentar las incautaciones de buques petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos en el Caribe.
El analista político y docente de la Universidad de Buenos Aires señaló que el conflicto entre la potencia norteamericana y Venezuela se enmarca en una disputada geopolítica más grande, entre Washington y Pekín.
El analista internacional ve poco probable que Trump declare una guerra armada, entre otros factores, porque no es una medida popular. “Si se van a meter en Venezuela va a ser a través de acciones específicas”, pronosticó.
El presidente Donald Trump afirmó anoche que el despliegue naval estadounidense en las costas de Venezuela es “solo un bloqueo”, tras los rumores de que declararía la guerra contra el régimen de Nicolás Maduro.
Hasta este momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han confirmado que el mensaje presidencial vaya a contener una declaración de este tipo o el anuncio de una acción militar contra el país petrolero.
La designación del régimen de Nicolás Maduro como una organización terrorista y el bloqueo naval de sus recursos marcan un giro tanto legal como militar del conflicto, que revive los fantasmas de Irak y amenaza con desestabilizar a toda la región.
Detrás de la presión de Washington contra Caracas no solo está la lucha contra el narcotráfico, sino también una contienda entre la Casa Blanca y las grandes empresas energéticas que ven como riesgosa una intervención en Venezuela.